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Video vigilancia: Cámaras

By 4 junio, 2018 No Comments
cámaras de video vigilancia. Urbisegur

Todo avanza

Huelga decir lo rápido que avanza todo.

Todo a nuestro alrededor evoluciona y cambia a una velocidad que casi ni nos damos cuenta. En todos los aspectos de la vida los cambios son significativos y gran parte de ello es debido a los grandes avances que se producen en cuanto a tecnología.

En el mundo de la seguridad privada y de la video vigilancia en concreto, no podía ser de otra forma. Al fin y al cabo, la vigilancia por vídeo está basada en la tecnología misma y cualquier avance en ésta, por defecto, repercute en la otra.

La video vigilancia actual se basa en CCTV (Circuitos Cerrados de Televisión). El sistema está compuesto de una o varias cámaras de vídeo, de carácter analógico, que están conectadas a uno o varios monitores.

Surgieron entonces las cámaras IP, poniendo según algunos expertos, muy difícil la continuidad de las cámaras analógicas en este tipo de sistemas de vigilancia. Pese a todo, ambos tipos de cámaras, tienen características no desdeñables y la utilización de una u otra han de ser estudiadas para el correcto desarrollo de una solución de CCTV.

Cámaras de video vigilancia analógicas

Este tipo de cámara recoge la imagen mediante un sensor CCD (Charge Coupled Device). Posteriormente se digitaliza, pero antes de remitir las imágenes, las convierte de nuevo en analógicas y las remite a un monitor o grabador.

Carecen, por su carácter analógico, de las capacidades que otro tipo de cámaras nos brindan, como la detección de movimiento. Hoy en día y mediante un servidor de vídeo o un grabador DVR (Digital Video Recorder), es posible la difusión de sus imágenes por internet y por tanto la recepción y grabación de las mismas en centrales receptoras de alarmas, como la nuestra.

La calidad del vídeo que nos ofrecen estas cámaras de video vigilancia es alta y cumplen de forma excelente en condiciones de baja visibilidad.

El cableado que utiliza es de tipo coaxial. Permite mediante convertidores, la recepción de imágenes de calidad a grandes distancias.

Su seguridad es baja. La señal puede ser interceptada por cualquiera que tenga acceso a la infraestructura de cableado.

No requieren de ningún tipo de mantenimiento, software, administración o programación. Una vez conectadas, no requieren más configuraciones que las básicas de orientación y enfoque.

Cámaras de video vigilancia IP

Emplean sensores CCD o CMOS (Complementary Metal Oxide Semiconductor), indiferentemente. La señal se transforma a digital mediante un conversor analógico. Posteriormente, se comprime internamente, codifica y remite por medio de protocolos IP. Este último punto posible ya que están equipadas de servidor web integrado.

Las cámaras IP pueden capturar imágenes de alta resolución, pero tienen problemas en condiciones de baja iluminación.

Utilizan el cableado de red existente para la transmisión del vídeo o pueden hacerlo de forma inalámbrica. Están limitadas en cuanto a distancia de transmisión a lo que los estándares de red permitan.

En cuanto a la seguridad, la transmisión de estas cámaras puede ser encriptada y difícil de interceptar; por su contra, la red está sujeta a la infección de virus y otros ataques que la pueden hacer vulnerable.

Requieren de ciertos conocimientos sobre gestión y administración de infraestructuras de red. Precisan de una configuración inicial y un posterior mantenimiento y supervisión.

Se trata de dispositivos “inteligentes” que cuentan con numerosas funciones integradas en la misma cámara: alarma, detección de movimiento, etc.

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Como hemos visto, la implantación de un sistema de video vigilancia mediante CCTV, requiere un estudio previo con el cual determinar qué sistema es el que mejor se adapta a nuestras necesidades.

En cualquier caso, lo más recomendable es que te comuniques con Urbisergur. Te asesorarán de forma clara cuales son las mejores opciones para la video vigilancia de tu comercio, local o vivienda.